40 años de Amistad y Confidencias se reencontraron en Chiriguaná

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40 años de Amistad y Confidencias se reencontraron en Chiriguaná

Reencuentro 2017

Con el más puro de los sentimientos, 40 años de Amistad y Confidencias se reencontraron en Chiriguaná, con ocasión de una nueva reunión del grupo de amigos conocidos, desde la infancia, como Los Africanos, que departieron entre recuerdos que se enmarcan en el siguiente sentimiento:

Ahora que inexorablemente “El tiempo se ha convertido en nuestro peor enemigo, porque nos está quitando las cosas queridas: la juventud de nuestros años floridos, llevándose hasta nuestra propia vid…” es bueno recordar “aunque el mundo se esté quedando sin sentimientos”.

La Historia de las Abejas Africanas por su arribo cuenta que “poco podían imaginar lo que estaba a punto de llegar, y es que estas abejas híbridas presentaban una actitud muy agresiva ante cualquier tipo de situación, a la vez que tenían una gran capacidad para organizarse y atacar en masa a sus víctimas”. Esta es quizás el Origen del Remoquete para un grupo de Muchachos que en el furor de la Adolescencia se cruzaban en el Tambo y arribaban al panal de Nacho Capatáz. Desde allí la Abeja Reina – que podría llamarse Adelsón – encabezaba el vuelo hasta donde pudiera pasarse la noche revoloteandoalrededor de una flor polinizada con Sabor a Caña que venia del Magdalena. Algunas abejas fuimos reclutadas con el señuelo de un Metro, un Martillo y un Serrucho.

Con esa dinámica que se repetía noche a noche y de vacaciones en vacaciones: Los enjambres se formaban cuando la reina, que se erigía según el tipo de enjambre, buscaba otro panal y decenas de miles de abejas obreras la seguían para encontrar y formar un nuevo panal, que otras veces podían ser Donde Cucho y la Zule, Donde Julia Mendoza, Donde Rafaela o Donde MaríaDomínguez, entre otras.

Era de destacarse que en este enjambre había especies inclinadas al Apareamiento y otras más inclinada a chupar lo que destilaba, entre ellos las abejas King, Jairo, Beto, Adelsón, Cañita, Pankia. Abejas Parlanchinas de nombre Juancho. Abejas que a veces se tornaban agresivas (Álvaro), abejas parkas llamadas Miguel Ángel, Tantica, Enio. Abejas Morisqueteras llamadas Miro. Una de las abejas por su vuelo distinguido más parecía un Pavo Real. En otra abeja, de nombre Pello, era notable el interés de evitar que alguna abeja Macho quisiera fecundar en el polen que flotaba de sus abejas hermanas.

Entre las abejas algunas atendían La Miel mientras buscaban aparearse en los panales de las Salazar, las López, las Quiróz, las Baute, las Oyaga y hasta donde Petra Beltrán llegaron los aleteos; de los que en algunos el polen Germinó, otros se fueron sólo con las Alas sucias y Unos pocos ni siquiera han lograron ser fecundas.

No es de olvidarse que desde el punto de vista económico, las abejas madres eran reconocidas como los insectos más valiosos y casi siempre soportaban las necesidades de las abejas hijas. Pues, en por lo menos en mi caso, no eran tiempos de cantar:

Yo no bebo gorriao…Yo bebo es con mi plata…

Algunas veces por la necesidad de diversificar la Alimentación, las abejas llegaron a atentar contra los gallineros propios.

Así fue pasando el tiempo y las abejas fueron volando a panales más lejanos, como Urumita y Magangué, donde sus huevos se hicieron fecundos, mientras Bogotá nos sigue debiendo la reproducción de algunos de nuestros ejemplares.

Otros dolorosamente, como Jairo, King, Urías, Tantica, Pello y Esteban, se despidieron a un mejor panal en el cielo, por los que hoy nuestro vuelo es un suspiro de añoranzas porque nunca se hubieran ido, para lo cual deseamos que el tiempo se hubiera detenido para no tenerle que haberles dado nuestro triste adiós. Por ellos nuestro Reencuentro tiene un dejo lastimero en medio de la euforia pero aun así confiamos en que nuestra alegría a medias les hagan sentirse incluidos en esta nueva vaca que hicimos para volver a pegárnoslo juntos, con lo que aspiramos que los deudos de nuestros hermanos fallecidos sientan que ellos están aquí presentes.  Pero irremediablemente con el tiempo “También se fueron algunos amigos que andaban conmigo, cuando era muchacho”

A nuestro regreso brindemos por los que se fueron y nunca volverán, por los que no pudieron regresar y por los que felizmente tenemos la oportunidad de recordar aquellos tiempos en que empezamos a cercar frascos, a dormir con un ataúd bajo la cama, a invadir La Nevada en Semana Santa, a pasar la noche en baile azul, a perder la virginidad, la inocencia y en momentos de lucidez correr detrás de una pelota, animados por Gonzalo y Manzanita.

Aunque aún no hayamos podido determinar quien fue mejor si Diomedes o el Binomio; por los amigos que tenemos que son nuestros hermanos, digámosle a Chiriguaná: Pueblo mío, tu bien sabes que yo te quiero.

Y como me dijera Saúl Martínez, alguna vez en tono de reproche, digamos enfáticamente: Yo no fui, yo soy un africano.

Y hemos regresado porque:

Me ha quedado la nostalgia

De aquellos tiempos pasados

De una vida de parrandas

De mujeres y de tragos.

Ya se fue la juventud

Y el amor también se fue

Ya se acerca la vejez

Con toda su ingratitud.

De esos bellos tiempos idos

Me quedan unos amigos

Que son el reflejo fiel

De mi manera de ser…

Acerca del Autor

Comunicador Social Vallenato. Licenciado en Filosofía, Investigador. Medios: http://larazonvallenata.com . Radio Guatapurí, Antena Cívica.

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