¿Dónde está el compromiso de la gente buena?

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marcha por la paz

marcha por la paz

Por: Juan Cataño Bracho

Si nos parecía increíble que una franja de la población colombiana fuera partidaria de decir NO a los acuerdos de paz a que llegaron el gobierno y las FARC en La Habana, mediante el plebiscito, y que además se dedicaran a conquistar partidarios de tan egoísta posición, aún es más increíble que una pequeña mayoría, pero mayoría al fin, echara por tierra todo el esfuerzo de cuatro años de negociaciones con el cual estuvimos a punto de terminar casi 60 años de guerra. Esto le ha causado asombro a la comunidad internacional.

El asombro parte de lo inconsecuente con la historia nacional, que cuenta cientos de miles de víctimas de la guerra además de la ruina de diversos sectores de la economía. Pero desde hace mucho tiempo hemos evidenciado el axioma en el que se ha convertido el dicho, que matizado en chiste, afirma que: todo el mundo habla de paz, pero nadie se compromete. Y como se afirma al final de la parodia: Quedamos mamando.

Tal parece que estamos de espaldas a la realidad mundial, que en diversos sectores han sellado acuerdos más laxos que los nuestros, donde si han entendido que vale más un mal arreglo que arriesgar vidas, la economía y la seguridad en manos de lo impredecible de la guerra y que es mejor enfrentar discursos desde el parlamento que las ráfagas disparadas desde la clandestinidad.

Es irracional que mientras el gobierno, con sus negociadores, y las Farc se la jugaron toda por la paz, algunos egoístas que no soportan decisiones sin su concurso, por el apego al poder y por no quedar en la evidencia de haber sido incapaces de alcanzar estos logros durante sus mandatos, se dieron a la tarea de desfigurar lo acordado y emprendieron una ruin campaña de desinformación. Lamentablemente, el presidente “dio papaya” al optar por someter al consenso nacional, sin necesidad, los acuerdos y se tropezó con una ola de mezquindad que hizo rodar sus buenas intenciones. Y quedó evidenciado lo dicho por el senador Roy Barreras: Por la vía del plebiscito unos buscan la paz y otros buscan el poder.

En el fondo del asunto, pareciera divisarse que los colombianos estamos divididos en: Los que sufrimos la guerra (SI), los que hacen la guerra (NO) y los que permiten la guerra (Abstencionistas).

En últimas, pudimos comprobar quienes son los malos en este país. Pero eso no nos extraña, lo que nos sigue extrañando es la falta de compromiso de la gente buena que, mediante la abstención y la desidia, permitieron que los malos se salieran con la suya. Pero esperamos que sea cierto que “no hay triunfos absolutos, ni derrotas definitivas” y podamos enderezar el camino.

Acerca del Autor

Comunicador Social Vallenato. Licenciado en Filosofía, Investigador. Medios: http://larazonvallenata.com . Radio Guatapurí, Antena Cívica.

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