Reconozcamos al Enemigo con los ojos de Cristo

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Reconozcamos al Enemigo con los ojos de Cristo

Los ojos de Cristo

Por: Juan Cataño Bracho – Católico Comprometido

Dado que la Palabra de Dios representa la vía para distinguir el bien y el mal, los Creyentes Comprometidos estamos llamados a reconocer las Estructuras de Poder y ser capaces de acabar con ellas. Por eso, si leemos la Biblia con atención, podemos reconocer al enemigo de la humanidad, los que buscan satisfacer sus propios intereses. Esta la única manera como el Ser Humano puede, realmente, llegar a encontrarse a sí mismo, vivir su libertad y a relacionarse de manera justa con los demás.

Es necesario que reconozcamos el enemigo porque “A todos nos corresponde seguir animados en los trabajos de Conciencia y Liberación, sin ceder ante las dificultades. Si no hay conciencia de Opresión, no hay motivo de Liberación. Cuando hay libertad para hacer el Mal se está lejos del ideal de Libertad.

Una lectura intencionada de las Sagradas escrituras nos permite distinguir al verdadero enemigo de la humanidad que también se ha encarnado en Colombia, a partir de la convicción de que:

Los malditos solo generan estructuras malditas

Lo que la Biblia rechaza y maldice es la tendencia humana a formar colectividades que terminan anteponiendo sus intereses particulares a los de los demás, sin importarles, para nada, que estos sean sus propios hermanos.

Estar por fuera de un Grupo de Poder es una desventaja, es pertenecer a los oprimidos, a los perdedores, a los llamados a desaparecer a mano de los potentados.

Todo el que mate a su semejante, aunque no sea físicamente, es un Cainita.

Los Grupos de Poder son contrarios al querer Divino por ir en contra del Respeto debido a la vida del hermano.

Los Partidos Políticos son Grupos que por lo general habitan en las ciudades, como símbolos del Poder Opresor.

El Poder Opresos viene de aquellos que acumulan terrenos y heredades, los latifundistas y acaparadores de los recursos naturales.

El Poder de la Codicia, El Dinero, la Autoridad, la Sabiduría  y el Lucro Personal que son poderes endiosados, convertidos en divinidades que están en Competencia con el Dios de la Justicia.

 En el Corazón del Codicioso y Prepotente nace el deseo de acabar con un Dios que le exige que abra la mano y que devuelva al hermano lo que a éste pertenece en Justicia. Por principio Divino: cada hombre debe aspirar a lo necesario para vivir, se rechaza el Acaparamiento, la Acumulación de bienes, la Concentración en pocas manos y la exclusiva Dedicación al Trabajo.

Las personas que generan Estructuras de Dominación llevan en sí mismas la Maldición.

A lo largo de la historia han existido hombres que no han tenido escrúpulos en derramar sangre y llenar la vida de llanto y de dolor a causa de la venganza desmedida y la tendencia a cobrarse la justicia por su cuenta.

El Plan Divino está relacionado con la Justicia y la Igualdad.

El abandono de la Justicia y del Compromiso con la Vida traen como consecuencias verdaderas catástrofes.

Es el Ser Humano el origen de todos los males en la historia, cuando impone su Egoísmo y su Propio Interés sobre los demás.

Los ambiciosos se asocian entre ellos formando Grupos de Poder, Partidos, para excluir, dominar y Oprimir.

En nuestros pueblos y comunidades hay que estar atentos a cada acontecimiento, a cada Ley, a cada mandato de quienes rigen nuestros destinos y confrontar continuamente nuestro caminar a la luz del Proyecto de Vida o del Proyecto de Muerte para tomar el rumbo que creamos necesario.

La Humillación y el Arrepentimiento no llevan a ninguna parte si en realidad no están acompañados de un cambio real de vida. Todo Imperio, todo Poder construido sobre la sangre y la vida de los demás se Auto Destruye.

Acerca del Autor

Comunicador Social Vallenato. Licenciado en Filosofía, Investigador. Medios: http://larazonvallenata.com . Radio Guatapurí, Antena Cívica.

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